Hace un par de semanas leí por primera vez el Código de Honor de los cadetes en Estados Unidos. El código dice así: “Un Cadete nunca mentirá, engañará, robará o tolerará a aquellos que lo hagan”.


Al reflexionar un poco sobre el código de honor pensé sobre la gran dificultad que debe ser para una persona vivir una vida donde nunca mienta, engañe o robe. ¿Por qué pienso que es difícil? Porque el código de honor está escrito en blanco y negro… no hay grises.

Muchas veces nosotros consideramos que nos regimos por un código similar, aunque rompamos las reglas cuando nos convenga, nos aprovechemos de una situación de manera incorrecta o digamos una “mentirilla blanca.”


Muchas veces culpamos a nuestros líderes políticos como corruptos, pero a la misma vez compramos nuestra película de DVD copiada, tiramos la basura a la calle y luego culpamos a nuestros gobiernos por no mantener limpio el sistema de alcantarillas.

Ojo… yo también he sido culpable…


¿Cómo sería nuestra vida si nos rigiéramos por el Código de Honor: Nunca mentiré, nunca engañaré, nunca robaré y nunca toleraré a aquellos que lo hagan?


En estos días he revisado diversos vídeos y artículos de testimonios de cadetes que vivían bajo este código de honor, y todos ellos contentaban que vivir bajo un código de honor es vivir sin llaves o candados porque… nadie te roba. Uno de los cadetes en particular narró que varias veces dejaba su dinero del mes encima de su cama… y nadie le robaba. También comentaban sobre lo profundo de las relaciones porque nadie mentía.

Literalmente un mundo liberador – repetía una y otra vez.

Definamos los conceptos:


Mentir: Se viola el Código de Honor mintiendo si engañan a otro intencionalmente debido a una declaración falsa hecha por cualquier medio de comunicación. Media verdad y ambigüedad también son consideradas mentiras.
Engañar: Se engaña cuando se actúa por interés personal o de otro con la intención de ganar utilizando una ventaja injusta.
Robar: Se roba cuando se toma cualquier cosa de otra persona sin su consentimiento: dinero, pertenencia personal, artículos, servicios de algún valor, derechos de autor, etc. con el objetivo de privar a esa persona del uso de dicho artículo o por un beneficio personal.

Es cierto que vivimos en mundo donde hay suficiente maldad cómo para llegar a un punto donde no necesitemos llaves, cajas fuertes o documentos notariados… pero sí podemos comprometernos por nosotros, nuestros hijos y nuestra sociedad a dar el ejemplo y vivir bajo el “Código de Honor”.

“Un Cadete nunca mentirá, engañará, robará o tolerará a aquellos que lo hagan”

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